Tenemos que ser anunciadores y llevar consuelo con la más grande profecía: La Palabra de Dios.
En la actualidad estamos viviendo acontecimientos tan seguidos y tan fuertes que hace apenas unas décadas parecían imposibles.
DIAGNÓSTICO
- Desarrollo acelerado de la inteligencia artificial y la robótica, con riesgos importantes si se usan sin principios éticos.
- Anuncios y especulaciones sobre vida extraterrestre.
- Terremotos devastadores, calentamiento global, hambre, pestes y pandemias.
- Iglesias dirigidas por líderes que están adulterando la Palabra de Dios.
- Conflictos entre países que generan guerras y rumores de guerras.
- Inflación e incertidumbre económica mundial.
- Aumento de la idolatría, falsas creencias, humanismo exagerado e iglesias satánicas.
- Confusión sobre la identidad humana y el diseño de Dios.
- Incremento del miedo, la ansiedad y altos niveles de estrés.
- Una humanidad donde desaparecen la ética, las emociones y los principios.
- Irrespeto desmedido hacia la niñez.
LA VENIDA DEL HIJO DEL HOMBRE
Lucas 21:25-38
«Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra angustia de las gentes… Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria… Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca…»
Lucas 21:28
«Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguidos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.»
Dios nos llama a levantar:
- Nuestra cabeza.
- Nuestro discernimiento.
- Nuestra vida espiritual.
- Nuestra oración.
- Nuestra fe.
- Nuestro ánimo.
- Nuestra voz profética.
ALERTA IGLESIA
La preocupación de Dios es que nadie nos engañe.
Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: «Yo soy el Cristo»; y a muchos engañarán.
Mateo 24:3-7
Señales antes del fin
«Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.»
DEBEMOS LEVANTARNOS CON LA PALABRA PROFÉTICA MÁS SEGURA
Jehová consuela a Sion
Isaías 40
«Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios…»
Versículos destacados:
- Preparad camino a Jehová.
- Enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.
- Todo valle sea alzado.
- Lo torcido se enderece.
- Se manifestará la gloria de Jehová.
- Levanta fuertemente tu voz.
- No temas.
- ¡Ved aquí al Dios vuestro!
MINISTRACIÓN
«En tiempos de confusión, la voz del Señor sigue siendo la misma: levántate, resplandece y anuncia su gloria. No nos encorvamos ante el miedo, sino que nos levantamos en fe, porque la luz de Jehová ha nacido sobre su pueblo.»
DIOS ES AMOR
1 Juan 4:7-9
«Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios…»
🍞🍷 TRANSICIÓN A LA SANTA CENA
En medio de todas estas señales, de la historia de las naciones, de los conflictos del mundo y de los tiempos que vivimos, la Iglesia no se reúne en temor, sino en memoria del Señor.
- Jesús nos dejó un acto sagrado que no depende de la condición del mundo, sino de la fidelidad de su amor.
- Cuando participamos de la Santa Cena recordamos que el centro de nuestra fe no es el caos de la tierra, sino la obra redentora de Cristo en la cruz.
1 Corintios 11:26
«Porque todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.»
Hoy, en medio de los tiempos que vivimos:
- No venimos con miedo.
- Venimos con gratitud.
- No venimos confundidos.
- Venimos afirmados en su amor.
- No venimos derrotados.
- Venimos recordando que Cristo venció en la cruz.
EL SIERVO SUFRIENTE
Isaías 52:13-15
«He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado…»
LEVÁNTATE Y RESPLANDECE
Isaías 60:1-3
«Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.»
EL AMOR DE DIOS HACIA NOSOTROS
El amor de Dios se manifestó entregando lo más preciado, lo más valioso: su Hijo amado, Dios mismo hecho hombre.
Juan 3:16-17
«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.»
CONCLUSIÓN
En medio del juicio y de la corrección, Dios nunca ha dejado de manifestar su misericordia, dando oportunidad a nuevas generaciones para cumplir su plan eterno.
Hoy más que nunca, Iglesia:
- ¡Levántate!
- ¡Resplandece!
- ¡Anuncia la verdad!
- ¡Consuela al pueblo!
- ¡Cristo viene pronto! Amén.

